Si ya has decidido destinar una parte de tus ahorros a este activo, tienes tres grandes vías para hacerlo.
Compra directa en el Tesoro Público
Es la opción más económica, ya que evitas las comisiones de intermediación de los bancos. Puedes hacerlo todo desde casa a través de la web oficial del Tesoro Público (www.tesoro.es). Para operar, necesitas un certificado digital, DNI electrónico o el sistema Cl@ve. Una vez dentro, debes abrir una Cuenta Directa, elegir la subasta en la que quieres participar y ordenar una transferencia desde tu banco al Banco de España por el importe deseado (más un 1% de depósito previo que te devuelven a los pocos días).
Compra a través del Banco de España o entidades financieras
Si la tecnología no es lo tuyo, puedes pedir cita previa en las sucursales del Banco de España para realizar el trámite de forma presencial. Debes llevar tu DNI, los datos de tu cuenta bancaria y el dinero exacto a invertir mediante transferencia previa.
Otra opción es pedirle a tu propio banco que compre la deuda por ti. Es el camino más cómodo, pero debes vigilar las comisiones. Algunas entidades cobran comisiones de custodia y de suscripción que pueden comerse una buena parte de tu rentabilidad.
Inversión mediante fondos y ETFs de renta fija
En lugar de comprar bonos individuales, compras participaciones en un fondo que invierte en cientos de bonos estatales. La ventaja es la diversificación inmediata y que el gestor se encarga de reinvertir los cupones. El inconveniente es que asumes comisiones de gestión y la rentabilidad no es fija, ya que el valor liquidativo del fondo sube y baja diariamente según las condiciones del mercado.