Un índice bursátil es una medida estadística que refleja la evolución del valor de un conjunto de acciones a lo largo del tiempo. Piensa en él como un termómetro que indica si la temperatura de un sector o de una región sube o baja. El problema es que, a veces, ese termómetro está mal colocado.
Cuando se dice que “el IBEX 35 ha subido un 1%”, no significa que las 35 empresas hayan subido ese porcentaje, sino que, en conjunto y siguiendo una fórmula concreta, el valor del índice se ha incrementado. Los índices se expresan en puntos, y lo relevante nunca es la cifra absoluta, sino la variación porcentual. Si el S&P 500 pasa de 4.000 a 4.400 puntos, ha subido un 10%: sus empresas valen hoy más que ayer, ponderadas según su peso.
¿Por qué un índice no refleja la economía real?
El error más extendido es pensar que si el IBEX 35 sube, la economía española va de maravilla. Esto, no es así. Un índice recoge a las empresas más grandes y con más liquidez, muchas de ellas con negocios internacionales. No refleja la situación de las pymes, que son las que mueven el empleo en la calle. Un índice mide el valor de mercado de unas cuantas acciones, no el PIB ni el bienestar social. Confundir ambas cosas te llevará a interpretar mal cada titular económico que leas.
Índices de precio vs de rentabilidad total: la trampa de los dividendos
Aquí es donde muchos inversores se llevan a engaño. Cuando una empresa reparte un dividendo, entrega a sus accionistas una parte del dinero que tenía, y esa salida de caja hace que su acción baje de precio en la misma proporción. Existen dos formas de reflejar eso en un índice.
Los índices de precio solo miran la cotización, así que cada vez que se reparten dividendos el índice baja un poco. Los índices de rentabilidad total, o total return, hacen lo contrario: dan por hecho que reinviertes esos dividendos y los suman al cálculo, por lo que reflejan lo que de verdad gana el inversor. El DAX 40 alemán es de rentabilidad total, mientras que el IBEX 35 se suele mostrar en su versión de precio.
En mi experiencia, comparar sin más la rentabilidad de uno con la del otro es un error porque no parten en igualdad de condiciones. Y a largo plazo, con los dividendos reinvertidos año tras año, la diferencia entre ambas versiones es enorme.