Mucha gente cree que el dinero es un activo estático. Que si hoy tengo 10.000 euros en la cuenta, mañana tendré 10.000 euros y, por tanto, mi riqueza es la misma. Es un error grave. Desde la pandemia, la inflación ha dejado de ser una teoría académica para convertirse en un ladrón que te vacía el bolsillo día a día.
La lección que siempre comparto es clara: tú eres inversor, te guste o no. Si decides no invertir, estás tomando una decisión financiera activa: estás decidiendo que tu dinero pierda valor. Si dejas tus ahorros en una caja fuerte o en un banco que no remunera, el resultado es equivalente a ver cómo tu dinero se quema en tus manos.


