Aquí está el corazón del asunto. Existen varios tipos de divergencias y distinguirlos bien es lo que marca la diferencia, porque una anticipa un giro y otra confirma que la tendencia continúa. Vamos a verlos ordenados.
Divergencia alcista (regular)
La divergencia alcista aparece durante una tendencia bajista y anticipa un posible giro al alza. Se produce cuando el precio marca mínimos decrecientes (cada suelo más bajo que el anterior) mientras el indicador marca mínimos crecientes (cada suelo más alto que el anterior).
La lectura es clara: aunque el precio sigue cayendo, la presión vendedora se está agotando. Los bajistas empujan cada vez con menos convicción, y eso suele preceder a un rebote o a un cambio de tendencia. Es una de las señales más buscadas por quien quiere comprar cerca de un suelo.
Divergencia bajista (regular)
La divergencia bajista es la imagen especular de la anterior y aparece durante una tendencia alcista, anticipando un posible giro a la baja. Se forma cuando el precio marca máximos crecientes mientras el indicador marca máximos decrecientes.
En este caso, el precio sigue subiendo pero con una fuerza compradora cada vez menor. Es la típica señal de agotamiento en la parte alta de un movimiento, y avisa de que la subida puede estar cerca de su fin. Encaja bien con los patrones de giro y reversión, que buscan precisamente ese cambio de rumbo.
Divergencias ocultas: continuación de tendencia
Aquí es donde muchos operadores se equivocan. Las divergencias ocultas no anticipan un giro, sino la continuación de la tendencia actual. Son especialmente útiles para incorporarse a un movimiento después de una corrección, en lugar de intentar adivinar suelos y techos.
La divergencia oculta alcista aparece en una tendencia alcista sana: el precio hace mínimos crecientes (una corrección normal dentro de la subida) mientras el indicador hace mínimos decrecientes. Señala que la corrección ha terminado y la subida probablemente se reanude.
La divergencia oculta bajista es la versión contraria dentro de una tendencia bajista: el precio hace máximos decrecientes mientras el indicador hace máximos crecientes, avisando de que el rebote se agota y la caída puede retomarse.
La diferencia clave que debes memorizar: en la divergencia regular el nuevo extremo lo marca el precio y anticipa un giro; en la oculta lo marca el indicador y anticipa una continuación.
Clasificación por fiabilidad: clase A, B y C
No todas las divergencias tienen la misma calidad. Una forma clásica de ordenarlas por fiabilidad es esta:
- Clase A: las más fiables y claras. El contraste entre precio e indicador es evidente y suelen preceder a los giros más limpios. Son las que merece la pena operar.
- Clase B: señal intermedia. El precio forma un doble techo o doble suelo mientras el indicador muestra una divergencia clara. Requiere confirmación.
- Clase C: las más débiles. El precio marca un nuevo extremo y el indicador se queda plano. Aportan poca ventaja y conviene ignorarlas o tratarlas solo como contexto.
Como resumen visual, esta tabla condensa lo esencial de cada tipo:
| Tipo de divergencia |
Qué hace el precio |
Qué hace el indicador |
Qué anticipa |
| Alcista (regular) |
Mínimos decrecientes |
Mínimos crecientes |
Giro al alza |
| Bajista (regular) |
Máximos crecientes |
Máximos decrecientes |
Giro a la baja |
| Oculta alcista |
Mínimos crecientes |
Mínimos decrecientes |
Continuación alcista |
| Oculta bajista |
Máximos decrecientes |
Máximos crecientes |
Continuación bajista |