Recuerdo perfectamente la primera vez que apliqué un filtro cuantitativo para seleccionar acciones. Tras años analizando balances y cuentas de resultados línea por línea, toparme con una metodología mecánica que prometía batir al mercado con solo dos variables parecía casi un insulto a la profesión. Sin embargo, los números hablaban por sí solos.
La promesa de comprar «empresas buenas a precios de ganga» ha cautivado a inversores de todo el mundo durante dos décadas. Pero el mercado no es el mismo que a principios de los 2000. La proliferación del trading algorítmico, el auge de la gestión pasiva y los cambios en los tipos de interés nos obligan a plantearnos una pregunta incómoda: ¿sigue teniendo validez este sistema hoy en día?
A lo largo de este artículo, vamos a destripar el motor de esta estrategia, analizar sus datos más recientes de 2025 y 2026, y determinar si un inversor particular todavía puede sacar partido de esta anomalía matemática.

